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martes, 26 de mayo de 2015

RUTA CICLISTA POR EL DANUBIO

· En la Ruta Ciclista del Danubio se atraviesan acantilados de 300 metros de desnivel, yacimientos romanos, ciudades monumentales y algunos de los parques naturales más espectaculares de Europa.

· La Ruta Ciclista del Danubio ofrece diferentes itinerarios que permiten recorrer sus orillas gracias a carriles y pistas específicamente diseñados para la práctica de este deporte. Además, se han editado guías y habilitado una página web con información detallada.


La Oficina de Turismo de Serbia (NTOS) presenta una ruta dirigida a los ciclistas y los amantes de la naturaleza, la Ruta Ciclista del Danubio en Serbia. Un viaje que recorre incomparables parajes en plena naturaleza y que combina deporte, contacto con la cultura local y turismo. Incluida en el proyecto de la Federación Ciclista Europea, Eurovelo, la ruta está perfectamente señalizada y acondicionada para la práctica del cicloturismo.

El Danubio cruza Serbia de norte a sur a lo largo de 588 kilómetros. A su paso por el país balcánico, cobija auténticos tesoros para el visitante. Entre ellos, sobresalen las numerosas fortalezas de sus riberas, como Petrovaradin en Novi Sad, Kalemegdan en Belgrado o Smederevo, en la ciudad del mismo nombre; también se recorre el punto más ancho del río (con 2 km de anchura); los desfiladeros de Djerdap, con impresionantes yacimientos romanos, y acantilados de más de 300 m. de desnivel (se trata de la segunda garganta más grande del mundo tras la del Gran Cañón).

La Ruta Ciclista del Danubio ofrece diferentes itinerarios que permiten recorrer sus orillas gracias a carriles y pistas específicamente diseñados para la práctica de este deporte. Desde 2003, expertos ciclistas de Serbia, Hungría, Croacia, Rumanía y Bulgaria, con el apoyo de GTZ German Technical Cooperation GmhB y del Club Ciclista de Alemania, han trabajado en la creación de esta ruta que, siguiendo el cauce del río, finaliza en el Mar Negro. Gracias a su suave perfil y a la posibilidad de establecer etapas adaptadas a cada persona, es un recorrido accesible tanto para cicloturistas habituales como para aquellos que buscan iniciarse en este tipo de turismo.

Además, la ruta forma parte de la Euro Velo Route 6 (que recorre Europa desde el Océano Atlántico hasta el Mar Negro). Se han editado guías, mapas y habilitado una página web (http://www.eurovelo.com/en/eurovelos/eurovelo-6?set_language=nl) en la que se ofrece información detallada sobre los itinerarios, lugares de interés y más de 300 posibilidades de alojamiento con información detallada de precios (http://www.danube.travel/main-menu/explore-the-danube-destinations/serbia.257.html).

miércoles, 17 de abril de 2013

Un viaje en bici por el Danubio en Serbia

Viçens Borrell y Dani Valverde son dos cicloturistas que recorrieron la ruta del Danubio serbio en bici el verano pasado. En este artículo detallan sus experiencias e impresiones, acompañadas de algunas de las espectaculares fotos que tomaron (en este enlace encontraréis el reportaje fotográfico completo). Una lectura más que recomendada, en especial para todos los que seáis aficionados a la bicicleta.

"Un avión nos deja en el aeropuerto Nikola Tesla de Belgrado. La cinta de equipajes escupe dos cajas de cartón, de las que se utilizan para embalar bicicletas nuevas. Nosotros no las estrenamos, pero en cada viaje nos hace la misma ilusión, abrirlas y remontarlas pieza a pieza. El sudor, las manos grasientas, el olor a un país diferente, ingredientes de la emoción que nos invade en estos momentos ante una nueva aventura que nos depara mil kilómetros de pedaleo acompañando el Danubio, el segundo río más largo de Europa después del Volga. 

Nuestro destino no es otro que la ciudad rumana de Constanza, en el mar Negro. Pero, sobre todo, nuestro principal objetivo es recorrer el Danubio en su tramo más espectacular que no es otro que el serbio y, en especial, la impresionante garganta de la Puerta de Hierro, el desfiladero más grande de Europa, que forma el río al horadar el pequeño hueco entre los Balcanes y los Cárpatos, bajo unas paredes verticales de hasta 300 metros de altura.

Belgrado

Casas flotantes en el Sava
Nos dirigimos hacia el centro de Belgrado y para ello hemos elegido un precioso paseo que recorre las orillas del río Sava justo antes de confluir con el Danubio. Unidas a la tierra por una pasarela se ven innumerables casas flotantes usadas como restaurantes y segundas residencias. En los parques adyacentes se respira un ambiente de ciudad cosmopolita. Los cálidos colores del atardecer nos obligan a disminuir la marcha y gozar del entorno.

Antes de cruzar el Sava y entrar en el centro histórico, recorremos las grandes avenidas de Novi Beograd, el moderno centro financiero y urbanístico de la ciudad. Esta zona dispone de muchos carriles para bicicletas que facilitan nuestro tránsito. 

San Sava
Belgrado no es una ciudad monumental ni abarrotada de turismo, pero tiene bastantes lugares que merecen ser visitados y a eso dedicamos las horas que nos quedan libres. En la plaza de la República empieza el verdadero corazón de la capital, con la calle Mijahila como eje vertebrador de la zona peatonal y comercial de la ciudad y con el Museo y el teatro Nacional como punto de partida. Dicha calle nos lleva al parque Kalemedgan, ubicado en un montículo en cuya cima se ubica el castillo homónimo, dominando plenamente la confluencia entre el Sava y el Danubio. 

Merece también una visita el bulevar Kralja Aleksandra, que transcurre entre monumentos y grandes parques urbanos y nos acerca a San Sava, su particular Sagrada Familia ortodoxa todavía en construcción y de dimensiones gigantescas.

Restaurante en Skadarlija
A la obligada pregunta de dónde podemos cenar, nuestro anfitrión nos responde en un extraordinario castellano aprendido mediante Internet: «¡No os podéis perder la calle Skardaska!». Sorprende agradablemente el hecho de que mucha gente entiende o conoce algo de español. Al hablar se crea rápidamente una empatía ya que, en general, la gente tiene afecto por todo lo que viene de España. 

Efectivamente, encontramos que en dicha calle se respira un peculiar ambiente en las cálidas noches de Belgrado, con multitud de terrazas abarrotadas de comensales bailando al ritmo de numerosos grupos musicales que animan la velada, de mesa en mesa, con música tradicional.

En ruta 

El Danubio a la salida de Belgrado
Pero a nosotros nos espera el Danubio, un guión apasionante sólo al alcance de quien pacientemente se atreva a perseguir las intermitentes señales que nos indican que estamos recorriendo la parte final del Eurovelo 6, la gran ruta ciclista que empieza en Nantes, donde desemboca el río Loira. La salida de la ciudad es caótica. Las bicicletas no son de uso generalizado y las carreteras y el tráfico no están muy preparados para los ciclistas. No obstante, con la ayuda de “google maps” y la inestimable colaboración de las guías de la editorial Esterbauer, hemos diseñado el viaje al milímetro a golpe de GPS, buscando las calles y los caminos del país menos transitados, procurando visitar los máximos puntos de interés posible. 

Poco después de dejar Belgrado nos enfrentamos a las dimensiones del río, cruzándolo sobre un puente que parece no acabarse nunca y que, descubriendo el matiz marrón terruño de sus aguas, nos llevará a la orilla norte. Esta es una de las últimas construcciones que se atreverá a desafiar su anchura.

Las Marismas

Las primeras dos etapas nos deparan una sorpresa que no preveíamos: un paraíso para los amantes de la ornitología. El camino discurre básicamente por encima del dique de contención, construido a raíz de las bravas crecidas del río y ubicado a unos centenares del curso habitual. Los sucesivos aumentos del cauce han dejado una interminable marisma repleta de especies migratorias de todo tipo, tales como anátidas, pollas de agua, fochas, cormoranes, garzas y prácticamente toda las veriedades europeas de ardeidas.

La magnífica atalaya que supone el dique y la pasividad de la fauna ante nuestras infinitas paradas convierten nuestra jornada en una observación permanente que sería la envidia de cualquier ornitólogo y aficionado a la naturaleza.

Fortaleza de Smederevo
Reposamos de tal embriaguez en la ciudad de Smederevo, famosa por su inmensa fortaleza cuyas murallas se reflejan en las aguas del río. A parte de visitar el centro de la ciudad, que puede presumir de una inmensa plaza peatonal alrededor de la catedral, la casualidad hace que paseemos por un mercado gitano situado en las afueras, antesala de lo que nos encontraremos en Rumanía.

Al día siguiente, retomamos el dique llegando a Kovin, donde observamos ya la arquitectura urbana de los pueblos serbios, grandes extensiones de casas salpicadas de parques y anchas aceras ajardinadas. El camino se vuelve más salvaje y las marismas más vastas, se alternan las zonas con pequeñas playas y los núcleos alargados con casas de veraneo asomadas al río. La vida de los serbios en esta zona está marcada por el río. En él pescan, se bañan, descansan, transportan, y de él se tienen que proteger.

Silver Lake
En Stara Palanka tomamos una deliciosa sopa de pescado (cómo no, del río) muy típica, mientras esperamos la balsa que nos llevará a la orilla sur. La anchura es tal que parece como si cruzáramos un lago en cuya orilla opuesta encontraremos la fortaleza de Ram. Descansaremos en la turística localidad de Veliko Gradiste, a orillas del Silver Lake, un antiguo meandro convertido en lago. El color de sus aguas en el ocaso hace honor a su nombre. A partir de ahí, la orilla norte se convierte en Rumanía y nosotros discurriremos por una cada vez menos transitada carretera, al abrigo de los Balcanes serbios. El río se ensanchará momentáneamente hasta la friolera de 5 kilómetros, cosa que a veces dificulta divisar el lado rumano.

Las Puertas de Hierro 

En Golubac el río encoge de golpe su kilométrica anchura hasta apenas unos 200 metros. La fortaleza de Golubac se ha convertido en la entrada a las gargantas de las Puertas de Hierro. La construcción del embalse más abajo, debido a las continuas crecidas del río, supuso un aumento muy considerable del nivel de las aguas y obligó a desviar la carretera y hacerla pasar por la puerta principal del castillo, antaño monte arriba, y actualmente convertida en la puerta de piedra que da la entrada a este monumental desfiladero.

Fortaleza de Golubac
El parque Nacional de Derdap comprende la primera garganta y tres más de forma consecutiva en un tramo de 134 kilómetros. Es un paraíso de fauna, bosques y paredes rocosas que caen verticalmente sobre el río. Sorprende la majestuosidad de los paisajes y la cantidad de curiosidades por visitar, que contrasta con la casi inexistencia de turismo. En la segunda garganta de Godospin Vir, podemos visitar Lepenski Vir, un museo creado a partir de los restos arqueológicos encontrados en la zona. El río se ensancha momentáneamente en el meandro donde está ubicada Donji Milanovac, una tranquila población a orillas del río que ofrece una de las escasas posibilidades de alojamiento y el punto de partida para explorar el parque en su profundidad. Llegados a este punto el río parece descansar en su lucha contra los montes que dificultan su cauce.

Atardecer en Djerdap
Finalizado el descanso, las aguas emprenden su batalla final con el desfiladero de Kazan, de 19 kilómetros de longitud, 150 metros de ancho y 53 metros de profundidad. La carretera se abre camino como puede entre túneles y paredes, y nuestra vista no abarca tanta magnitud de naturaleza. En la parte rumana aparece el monasterio de Mraconia. Su inclinación puede leerse como una reverencia al río que la presa logró amansar, pero que si escucha con atención todavía puede oír los pequeños rápidos que se suceden espontáneamente.

Tras visitar un semáforo fluvial abandonado y subir un fuerte repecho, llegamos al alto Golo Brdo, desde donde puede observarse una sensacional panorámica sobre Kazan, el puente Trajano y la estatua de Decebalus, esculpida en las paredes de los Cárpatos rumanos por este emperador romano. Sólo el discurrir de alguna embarcación con turistas y algún crucero fluvial que remonta el río nos disturban de la profunda sensación de soledad que nos invade.

Las presas 

Golo Brdo
En la garganta de Sip, el menos estrecho de estos desfiladeros, nos encontramos con la majestuosa presa Puerta de Hierro I, que garantiza la seguridad de la navegación mediante un canal lateral, suministra electricidad en la región, mitiga las inundaciones y comunica ambas orillas, tan unidas por el destino del río y separadas por sus aguas. La presa, inaugurada en 1972 supuso la elevación de 35 metros el nivel de las aguas y el desplazamiento de 17.000 habitantes, afectando a algunas especies de animales como ciertos tipos de esturiones. También desapareció la isla Ada Kaleh, un enclave turco en tierras ajenas.

En Kladovo recorremos su peculiar playa como si del Mediterráneo se tratara y disfrutamos de la cotidianidad de sus calles. En Brza Palanka nos espera un pequeño motel con un camping a orillas del río, amansado ya totalmente entre presas. En su restaurante disfrutamos de la compañía de un almuerzo de empresa que se alarga toda la tarde con cánticos folclóricos incluidos, y, por supuesto, menú con esturión y otros pescados locales. De esta localidad nos cautiva el cementerio, por la suntuosidad de sus tumbas a pie de carretera, verdaderos monumentos familiares, una constante en todos los pueblos serbios que honran eternamente a sus antepasados.

Presa Puerta de Hierro
Superada la primera presa ya no existe el dique de contención lo que nos permite recorrer carreteras no asfaltadas justo al lado del río. Entonces podemos volver a disfrutar de la relación que mantienen los serbios de la zona con el Danubio, con sus rincones de pesca y veraneo. El ir y venir de las barcazas contenedores y las frecuentes plataformas de dragado del fondo del río son parte de las actividades económicas en el entorno fluvial.

El camino nos conduce a Negotin, ciudad con bastante actividad comercial y la última gran localidad antes de cruzar la frontera búlgara. Dejamos atrás tierras serbias que nos han permitido descubrir un pueblo que, lejos de la imagen que nos pueda transmitir su reciente historia, nos sorprende con una afinidad en todo lo referente a España, su idioma y sus pueblos. Un nexo que a pesar de la dificultad idiomática nos ha permitido conectar y hacernos pasar unos días agradables a su cuidado."

Información práctica

Cuándo ir.

La mejor época del año es a finales de primavera, mayo y junio. El invierno es muy frío y el verano muy tórrido (clima continental).

Cómo llegar.

Hasta Belgrado hay vuelos directos desde Madrid pero no desde Barcelona. A falta de ello pueden usarse combinaciones de vuelos de bajo coste. Las bicicletas se pueden llevar embaladas en el avión, pagando un suplemento.

Importante a tener en cuenta.

No es necesario visado siendo de la Unión Europea. Pero ¡ojo! que cada noche tienen que sellar un papel en los hoteles, lo pide la policía al cruzar la frontera.

Dificultades.

Es una ruta llana y la mayoría del trayecto pasa por carreteras secundarias con poco tránsito o bien por pistas sin asfaltar. Algún tramo del dique es un poco dificultoso por la hierba. Hay que tener cuidado con el tráfico en las cercanías de Belgrado y buscar rutas tranquilas. Evitar autovías.

Enlaces de internet. 
  • Página del autor con la ruta realizada en wikiloc.
Por Viçens Borrell y Dani Valverde.

lunes, 25 de febrero de 2013

Tesoros culturales serbios: Fortalezas Medievales

En Serbia se conservan los restos de cerca de 40 ciudades fortificadas y fortalezas medievales. Fueron construidas en puntos estratégicos a lo largo de ríos, caminos y límites fronterizos. Sus macizos muros de piedra cuentan mil historias sobre luchas e invasiones, sobre desconocidas culturas que llegaban de muy lejos para desaparecer sin dejar casi rastro y sobre el devenir del tiempo con posos de múltiples acontecimientos. Cada una de estas fortalezas ha tenido muchos señores distintos y cada uno de ellos la ha reconstruido, reforzado y adaptado dejando su impronta tras de sí. 

Algunas fortalezas eran sólo puestos militares; otras, protegían casas señoriales y las de sus vasallos e incluso algunas fueron levantadas para proteger monasterios. Muchas de esas fortalezas fueron las precursoras de ciudades actuales. Sus torres y murallas defensivas rodeaban por completo el asentamiento – casas, tiendas, edificios públicos e iglesias. Al igual que otras muestras relevantes de la arquitectura militar europea, las fortalezas serbias forman parte de un rico patrimonio cultural y son una visita indispensable para los visitantes.

Fortaleza de Petrovaradin

Vista de Novi Sad desde Petrovaradin
La Fortaleza de Petrovaradin, también conocida como “El Gibraltar del Danubio”, está situada sobre una rocosa colina frente al casco histórico de la ciudad de Novi Sad. Debido a su situación geográfica dominante, muchos ejércitos quisieron conquistarla a lo largo de los siglos: celtas, romanos, ávaros, bizantinos, húngaros, turcos y, por último, los austríacos, que construyeron en el S.XVIII la fortaleza que hoy en día conocemos.

En muy buen estado de conservación, Petrovaradin es la segunda fortaleza más grande de Europa. Está considerada como uno de los mayores logros de la arquitectura militar europea del S.XVIII. Sus gruesas y fuertes murallas están hechas de ladrillo y fueron diseñadas con el propósito de aguantar el fuego de artillería pesada y proteger a las guarniciones superior e inferior que daban al Danubio.

Bajo el suelo de la fortaleza se distribuye una maraña de subterráneos, galerías y corredores. En la superficie, los barracones del ejército estaban preparados para acoger a oficiales y soldados e incluían arsenal, talleres y otros edificios cuya antigua labor defensiva ha sido sustituida por atracciones culturales y turísticas, así como galerías de arte.

El Observatorio y Archivo Histórico de Novi Sad se encuentra dentro de la fortaleza. La batería del puerto ha sido transformada en el Museo Municipal de Novi Sad, y uno de los barracones funciona como hotel, mientras que en las bodegas se han acondicionado numerosos estudios. La torre barroca y el reloj en el baluarte de Ludvig son las atracciones turísticas más populares y ofrecen al visitante unas magníficas vistas del Danubio y Novi Sad.

Fortaleza de Belgrado

La Fortaleza de Belgrado es el eje sobre el que gira la ciudad. El hecho de que Belgrado sea una de las ciudades en las que más batallas se han librado –hasta 115- es testimonio de lo relevante del lugar en el que fue construida la fortaleza. 

Kalemegdan de noche
En la confluencia del Sava y el Danubio se alzaba el antiguo asentamiento celta de Singidunum, sobre el que se levantó un importante fuerte romano. Más tarde, la ciudad estuvo bajo el poder de los bizantinos y los húngaros. Posteriormente, durante un corto período, la ciudad perteneció al rey serbio Dragutin, y durante siglos, los turcos y los austríacos pelearon por ella. Belgrado prosperó a comienzos del S.XV, cuando fue renovada por Lord Stefan Lazarevic, quien la transformó en una gran ciudad y capital de Serbia.

La fortaleza está formada por un recinto superior y un recinto inferior. En el recinto superior los gruesos muros están construidos según los fundamentos de los castros romanos. En ellos se encuentran la Puerta de los Lores, medieval, la Torre de Dizdar y la Puerta de Zindan, cuyas torres bien conservadas se utilizaron como prisiones turcas. El recinto inferior y el puerto están también fortificados y protegidos por torres. La Torre de Nebojsa, construida antes del S.XV, protegía la entrada al puerto. La Puerta Turca de Sahat, del S.XVIII, destaca entre las construcciones austríacas, además de las gigantescas murallas de ladrillo y la Puerta de Carlo, decorada según el estilo barroco.

Actualmente, la fortaleza está rodeada por el Parque de Kalemegdan y se ha convertido en un museo al aire libre y espacio para celebrar numerosos eventos culturales a lo largo del año. En el Edificio del Centinela se halla una galería del Museo de Historia Natural; el Observatorio está en la Torre de Dizdar, el Planetario se encuentra en los antiguos baños turcos y los conciertos y obras de teatro se llevan a cabo en el antiguo polvorín.

Fortaleza de Smederevo

En la confluencia del Jezava y el Danubio se alza una de las más hermosas fortalezas de Europa, Smederevo. La fortaleza fue erigida por el Lord Durde Brankovic como nueva capital estatal mientras el país resistía las duras incursiones turcas del S.XV. 

Smederevo
La colosal fortaleza, rodeada por completo de agua, parecía inexpugnable; sin embargo, en 1459, los turcos la conquistaron, acabando con el Estado Serbio medieval.

La ciudad fortificada tiene una enorme planta triangular circundada por 25 torres de 20 metros de altura y muros de cerca de 10 metros de alto por cuatro de ancho. La Ciudad Pequeña fue lo primero que se construyó, con un salón de ceremonias para las audiencias de Lord Durad y una torre del homenaje como último reducto para los nobles de la corte. Un poco más tarde, se construyó la Ciudad Grande, donde fueron desplegados los campamentos militares y las viviendas de la población local, protegidas por colosales torres rodeadas por un foso.

Hoy en día, la fortaleza está abierta a los visitantes y se utiliza como espacio para eventos culturales y deportivos de la ciudad de Smederevo.

Golubac

Golubac es una Fortaleza medieval construida sobre un escarpado risco en la orilla del Danubio, a la entrada del cañón de Djerdap, a 4 km de la ciudad del mismo nombre. Debido a su importancia estratégica, esta plaza fue fortificada desde tiempos muy remotos y reconstruida con cada uno de los varios cambios de gobierno que sufrió. 
Golubac
La fortaleza, tal y como se conserva hoy en día, se construyó en el S.XIV, y aunque fue conquistada en varias ocasiones tanto por los húngaros como por los serbios, fueron los turcos los que la ocuparon durante más tiempo. Golubac es una fortificación militar sin fisuras, su base tiene forma irregular, adaptada a la inclinación de la colina sobre la que se asienta. En lo más alto se encuentra la “torre sombrero”, desde la que descienden dos líneas de enormes muros con ocho impresionantes torres. 

La ciudad sólo era accesible a través de un estrecho paso fluvial. Los turcos construyeron una torre octogonal con plataforma para cañones a la orilla del río con el fin de proteger el puerto. Para obtener más control sobre los navegantes, unieron la torre con la Roca Babakay, que sobresale del agua junto a la orilla opuesta, con una cadena.

La ciudad de Golubac es una fortificación pequeña si se compara con Petrovaradin, Belgrado o Smeredevo, sin embargo es una visita obligada para los turistas por su belleza y entorno, ya que es la entrada al segundo cañón más grande del mundo, sólo por detrás del Gran Cañón del Colorado. 

Maglic

En lo más alto de los escarpados acantilados de la garganta de Ibar, en el camino entre Kraljevo y Usce, se encuentra una ciudad medieval, Maglic, a la que se asocian numerosas leyendas. No se conoce con exactitud cuándo fue construida ni tampoco quién fue su primer señor. Se supone que la ciudad fue levantada en el S.XIII para proteger los caminos del Viejo Raska y los monasterios de Studenica y Zica. Está registrado que, en el S.XIV, el Arzobispo Danilo II erigió nuevos palacios y celdas en la plaza.

Maglic es una de las fortificaciones medievales serbias mejor conservada y más hermosa. Las murallas de la ciudad siguen la forma que marca la estribación sobre la que fue construida. Está circundada por fuertes murallas con siete torres más una alta torre del homenaje en el extremo oriental. El interior de la fortaleza guarda los cimientos de la Iglesia de San Jorge (Crkva sv. Dorda), los restos de un palacio, un horno y una cisterna. Incluso hoy en día no es sencillo acceder a la casi infranqueable Maglic. Existe un plan para el desarrollo del futuro centro turístico de la fortaleza que incluye la construcción de caminos que faciliten el paso a los visitantes.

Fortaleza de Nis 

Fortaleza de Nis
La Fortaleza de Nis, situada en el centro de la ciudad junto al río Nisava, es una de las fortificaciones militares turcas en los Balcanes de mayor interés. Se construyó en el S.XVII, en el lugar en el que previamente se habían alzado de forma sucesiva una ciudad romana, una bizantina y una serbia en la Edad Media.

La fortaleza, de planta heptagonal con cinco baluartes, está rodeada por formidables murallas. Hubo un tiempo en el que la fortaleza también estaba totalmente rodeada por un foso lleno de agua; ahora sólo se conserva la parte norte. La entrada principal se encuentra en el sur, la Puerta de Estambul, pero existen otras tres puertas más – Belgrado, Vidin y la Puerta del Agua. Los baños son uno de los edificios más antiguos que se conservan de tiempos de la ocupación turca y datan del S.XV. Dentro de la fortaleza se encontraba la corte del pachá y el cuartel general de la guarnición, una biblioteca, los barracones, tiendas, polvorines y otros edificios militares.

En el interior de la fortaleza se desarrollan numerosas actividades culturales y turísticas. El arsenal y la Mezquita de Bali-Bey son ahora salas de exposición, mientras que las estancias de verano se han transformado en un importante centro cultural municipal, en el que se celebra el aclamado Festival de Jazz de Nisville.