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jueves, 14 de junio de 2012

Mokra Gora, una evasión para los sentidos

Viajar a Mokra Gora constituye una auténtica evasión para los sentidos. Situada entre dos montañas (Zlatibor y Tara) y tres ríos (Rzav Blanco, Rzav Negro y Kamesina), Mokra Gora ha sido desde siempre la puerta de entrada de una multitud de pueblos antiguos y tiene un pasado más vinculado al agua que a la tierra firme. Prueba de ello son los restos fósiles de corales, erizos marinos, caracoles, conchas, estrellas de mar y algún que otro diente de tiburón que indican que en algún momento esta región fue parte del mar. Y es que todo indica que hace noventa millones de años allí se asentaba el conocido como Mar Tetis.
 
Mokra Gora
Los ricos bosques de coníferas son una de sus bellezas. En la zona denominada Jejinjak se alza un pino gigantesco que es uno de los mayores árboles en Serbia y quizá también de Europa. Tiene una altura de 50,5 metros y un diámetro de l,70 metros.

Otro gran atractivo de Mokra Gora son las milagrosas y cálidas aguas termales que fluyen por sus tierras. El poder curativo de estas aguas se ha transmitido de generación en generación, y aún hoy permanece entre los locales como el secreto más valioso de estas tierras mágicas. Los distintos manantiales, como la fuente de Bela Voda (“Agua Blanca”), Cesma – rica en seleno-, Dulova Voda (“Agua de Dule”), Radovanova Voda (“Agua de Radovan”) –agua salada- y Glisova Voda (“Agua de Gliso”)- agua sulfúrica-, han demostrado sus resultados en el tratamiento de diferentes enfermedades.

En la región de Mokra Gora también se encuentra la aldea Kreman. Las profecías realizadas por uno de sus habitantes, Mitar Tarabic, a finales del siglo XIX, asustaron hasta a los más escépticos cuando muchas de ellas se hicieron realidad. Una de estas profecías aludía precisamente al hoy conocido como Sargan Eight, una línea ferroviaria de vía estrecha que no existía en tiempos de Tarabic: ''Pasarán muchos años, y la gente recordará el camino de hierro, y de nuevo se renovará este paso. Por este camino de Visegrad no viajará la gente por trabajo o necesidad, sino que lo hará por diversión, descanso y placer.” Y la profecía se cumplió. El Sargan Eight es el museo turístico-ferroviario más atractivo de Europa, y es considerado como una obra maestra dentro de las vías ferroviarias estrechas del mundo.

Sargan 8
El Sargan 8 
Las laderas de Mokra Gora cuentan con una curiosa aldea que responde a dos nombres diferentes Mecavnik, Drvengrad o, como la llaman con frecuencia los mismos lugareños, la aldea del profesor. Esta aldea es una ingeniosa creación, que parece sacada de un cuento de hadas, del célebre director de cine Emir Kusturica. Drvengrad no se puede pasar por alto y es de obligada visita.

En la actualidad Mokra Gora es una aldea de montaña constituida por aproximadamente 500 casas. Es extraordinaria para la pesca y para el turismo rural, ya que en esta región boscosa crecen los pinos blanco y negro, el abeto, el espino blanco, el roble y el carpe, y en los ríos Rzav Blanco y Rzav Negro se puede pescar truchas, gobios y cachos. Entre las numerosas especies animales que habitan esta región están el oso pardo, los lobos, las gacelas, el águila real, la abubilla y la nutria. La región es conocida también por la apicultura; la miel que se origina en esta región está entre las mejores de Serbia. Mokra Gora es también una de las pocas aldeas en las que sus gentes todavía se dedican a la producción de alquitrán.

viernes, 18 de mayo de 2012

Parque Natural de Kopaonik

Kopaonik es el macizo más grande de Serbia, abarcando más de 80 km. de largo y llegando a los 40 de ancho en su parte central. Kopaonik es conocido como “El techo de Serbia” porque alberga algunos de los picos más altos del país, como el Pico de Pancic (2.017 m. y hogar del Mausoleo de Pancic), Karaman (1.934 m.) y Gobelja (1.834 m.). 

Estación de esquí de Kopaonik
Cordillera de inmensa belleza, debe su nombre (“lugar de prospección”) a la gran riqueza mineral que esconde en su seno. Desde hace siglos, los hombres han extraído hierro, plomo y zinc del corazón de la montaña. La actividad volcánica y los minerales fundidos a muy altas temperaturas y presión hicieron de la “Región Minera de Kopaonik” una reserva de metales preciosos, como la plata y el oro, y de minerales como la wollastonita y la fluorita. Otro popular apodo para este macizo es el de “Montañas del sol” ya que, en las cumbres de Kopaonik, el cielo está despejado alrededor de 200 días al año.

Su paisaje alterna cimas afiladas con suaves praderas, valles y bosques mixtos, tanto caducifolios como perennifolios. Entre las especies vegetales y animales de relevancia catalogadas en Kopaonik, se encuentran el mastuerzo amargo de Pancic, la violeta de Kopaonik, la siempreviva de Kopaonik, el águila real, el halcón peregrino, la alondra cornuda, la totovía, el piquituerto común o el gato montés. En las zonas más frías y altas de las montañas vive el saltamontes serbio. La familia de los hongos está representada por 219 especies, incluyendo famosas variedades comestibles: boletus, rebozuelos dorados, colmenillas, parasoles, champiñones y gírgolas.

Por sus niveles de precipitación relativamente bajos, Kopaonik no cuenta con el nacimiento de ningún gran río, pero alberga una densa red de pequeños arroyos que tienen su origen en varias fuentes, algunas de las cuales tienen propiedades medicinales. Los manantiales más visitados de Kopaonik son Marina, Krcmar, Pajino Preslo, Sycamore Fountain y Kaznovske Bacije.

A lo largo del curso del río Samokovska, la mayor arteria fluvial de Kopaonik, se forman numerosos rápidos y saltos de agua. En el río Zaplaninska se encuentra la Cascada de Jelovarnik. 

Telesilla en Kopaonik
  En el área también existen numerosos lagos, como el Semetes, el más grande de ellos. En los alrededores de Kopaonik hay varios spas, lo que viene a confirmar las excelentes condiciones para la salud que tiene la montaña. Los más famosos son Joshanicka, Lukovska y Kursumlija.

El parque cuenta con rutas de senderismo, áreas de picnic (como Metodje, Kadijevac, Puente Djordjov), rutas por los monasterios y santuarios medievales (Studenica, Sopocani, Pilares de Djurdjevi y Gradac), rutas del vino (en Aleksandrovachka Parish, famoso por su vino y su brandy) e instalaciones para el rafting en el río Ibar (con tour incluido por la ciudad medieval de Maglic).

Aunque al principio fue desarrollado como un centro de turismo de invierno, el permanente enriquecimiento de actividades ha asegurado la llegada de visitantes durante todo el año. En los pueblos de la zona la gente es hospitalaria y amable; es muy frecuente que inviten a los viajeros a probar la deliciosa conserva de arándanos que preparan.

jueves, 12 de abril de 2012

Parque Nacional de Tara

La singularidad de Tara no está ni en la altura de sus riscos ni en su tamaño. Tara no entiende de cifras, pero esta montaña es tan vieja como el mismo cielo. Su línea de la vida atraviesa y rebosa la palma de la mano. Arrullada por los bosques de coníferas, entrecortada por arroyos, adornada por campos silvestres y cultivados, Tara tiene belleza para repartir. En sus tierras encontraremos todo un glosario de raras especies de flora y fauna que viven acompañadas de arroyos montaraces, cañones y lagos. Este patrimonio ha llegado inalterado hasta nuestros días gracias al celo con el que los lugareños lo han protegido, sabedores de que esta tierra es una de sus mayores riquezas. 

Tara se encuentra en la parte occidental de Serbia y pertenece al cinturón Dinarido interior. Tiene una longitud de 50 km., 22 km. de ancho y una altura media de 1.200 m. sobre el nivel del mar. El pico más alto, Koziji rid (“Roca de Cabra”), alcanza los 1.591 m.

Los atractivos de Tara son muchos. En ella se puede disfrutar de parajes naturales ecológicamente protegidos, de un sistema montañoso moderadamente elevado sobre el nivel del mar, estaciones de esquí –Predov krst (“Cruz de Predo”)- o un gran lago artificial –Perucac-. Tara, además de constituir uno de los paisajes más llamativos de Serbia, es considerada como uno de los lugares más espectaculares dentro de Europa y del mundo en general. 

Vista de Tara
 La zona cuenta con un Parque Nacional cubierto en un 80% por distintas especies de árboles, entre las que se encuentran abetos, cipreses y hayas. También alberga una extensa variedad de árboles autóctonos, como la picea omorika, o picea de Serbia - un avellano típico de la región-, el tejo o el acebo. Además, este Parque Nacional contiene una rica variedad de especies botánicas poco comunes: Derventa de Pancic, aquilegia de Nikolic, adenophora, corydalis amarilla, Pančićeva krupnolisna kozjača, euphorbia subhastata de Pancic, Daphne Blagayana Frey, peonias, helecho Blechnum spicant… Todas ellas fueron descubiertas por Josif Pancic (Panchich) en las laderas de Tara.

El bosque cuenta con una gran variedad de fauna. En ocasiones se pueden ver osos pardos y gamuzas, así como águilas y halcones volando en su cielo. También cabe destacar las más de 250 especies de hongos, entre las que se encuentra el hongo más peligroso de Europa.

La orografía del terreno de este Parque Nacional hace de él un punto muy atractivo para la realización de actividades de ocio al aire libre. Sus suaves desniveles son propicios para dar paseos a caballo, realizar senderismo y practicar numerosos deportes. Cuenta con 18 rutas diferentes, con una longitud total de 120 km., registradas en los mapas de montaña que se pueden adquirir en los diferentes puntos de información del Parque.

Además, Tara cuenta con un gran número de yacimientos arqueológicos que van desde la época neolítica hasta el Medievo. En ellos podemos encontrar desde los restos de la fortaleza medieval de Solotnik hasta el Monasterio Raca del siglo XIII, legado del rey Dragutin Nemanjic.

Para los amantes del ciclismo, cabe destacar la denominada Tarocicleta, compuesta por 27 rutas ciclistas. En total estas rutas recorren 420 kilómetros que permiten atravesar y disfrutar de hermosos paisajes.

ZAOVINE – PICEA OMORIKA DE PANCIC

En las cercanías de la aldea Zaovina encontramos un espectacular lago del mismo nombre. Este lago se originó gracias a la construcción de la presa Lazici en el río Beli Rzav.

Zaovina es célebre por ser el lugar en el que se encontró una nueva especie arbórea, la Picea omorika de Pancic. Este descubrimiento se realizó en 1875, en el caserío Djurici, de la mano del conocido botánico Josif Pancic, quien denominó a esta nueva especie de conífera Panciveva omorika (Picea omorika). 

Lago Zaovine
El lago Zaovine y el cañón Beli Rzav son unos lugares magníficos para la pesca. En ellos se pueden encontrar truchas californianas y de arroyo, chondrostomas, barbos…

Los miradores de Zmajevac, Bela Voda y Gavran son un perfecto enclave para descansar después de un largo paseo por los alrededores del lago. Cerca de 600 especies vegetales, 55 de las cuales se encuentran en la Lista Roja Preliminar de la flora de Serbia, y otras 15 son especies protegidas que por su rareza (flor de las nieves, sub-endemitas aquilegía de Nikolic, euphorbia campestre de Pančić, y representantes de la familia de las Orquidaceas) constituyen una riqueza botánica para Zaovina.

Otro punto clave es Ravna stena o Grad (“Roca Plana” o “Ciudad”), situado en el valle Belo Rzav. Se trata de un monumento natural de la época Kotromanic que cuenta con una particularidad, en él anida el halcón gris, una especie autóctona de los Balcanes. Zaovine es también el único hábitat natural de una especie endémica de saltamontes: el saltamontes de Pantic.

EL CAÑÓN DEL DRINA

El Cañón del Drina, conocido por los amantes del rafting, es uno de los cañones más profundos del mundo (en determinadas zonas llega hasta los 1.000 metros). En él podemos encontrar, además de la Omorika de Pancic, que ha sabido adaptarse a las inclinadas pendientes del cañón, el labiérnago negro, el carpe negro, el pino negro y el aciano de Derveta y Dobruina. En el cañón habitan distintas especies de animales como el oso pardo, característico del este de Bosnia y de la Serbia occidental.

El lago Perucac surgió a raíz de la construcción de la central hidroeléctrica de Bajina Basta. Sus orillas y playas invitan a la práctica de la natación, la pesca y la navegación en barca, canoas o en barcos de pedales.

En las cercanías de la aldea de Perucac discurre el que es posiblemente el río más corto del mundo. Tiene exactamente una longitud de 365 metros, y muchos dicen que el río Vrelo “tiene la longitud de un año”.