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jueves, 6 de septiembre de 2012

La cocina del Oeste de Serbia

El oeste de Serbia es una región de ciudades encantadoras e idílicos pueblos en las montañas, que es donde se centra el turismo (Zlatibor, Tara, Zlatar, Golija y la meseta de Pester), pero hay muchos otros lugares de interés, como la garganta del río Uvac, las caudalosas aguas del Drina, Priboj Spa, las cuevas de Potpecka y Stopica, los museos al aire libre de Staro Selo en Sirogojno y Drvengrad en Mokra Gora, el ferrocarril de vía estrecha Sargan 8, el Mileseva, los monasterios de Uvac y Raca y varias iglesias de madera. 

Los Días de los pastores, Kosjeric, las frambuesas de Arilje, el prosciutto de Uzice, el queso de Zlatar, el brandy de frutas de Uzice, el komplet lepinja (sándwich de huevo, clotted cream y prosciutto) y la tarta de alforfón son sólo algunos de los atractivos gastronómicos de esta región. A cada paso, el visitante puede disfrutar de la hermosa y reconfortante naturaleza, ejemplos de notables tradiciones culturales y todo tipo de actividades, acompañadas de variadas experiencias culinarias.

El Kajmak, clotted cream ligeramente añejada y salada, es un producto lácteo tradicional de las regiones montañosas de Serbia. Cremosa y un poco ácida, se sirve como entrante, para untar o como acompañamiento de algunos platos (en vez de mantequilla o nata agria). Se consigue fermentando la grasa que se obtiene tras escaldar la leche. Los serbios tienen una expresión que dice “sácale el kajmak” que, aparte del significado culinario, también significa que te quedes con la parte más valiosa de algo. En ese sentido, el kajmak del turismo en Serbia es el espectacular monte Zlatibor, cerca de las ciudades de Cajetina, Uzice y Nova Varos, o Mokra Gora, con el etno-pueblo de Drvengrad, construido por el director de cine Emir Kusturica. Pero hay más cosas en Zlatibor además del kajmak; también podrás encontrar gran variedad de sljivovica (licor) de Zlatibor, queso y carnes ahumadas. 

El monte Golija, cerca de Raska, Ivanjica y Novi Pazar, es Biosfera y Reserva Natural Protegida por la UNESCO. Entre sus muchos encantos, Golija ofrece actividades de interés gastronómico como la cata de setas y, si te sientes con energía, su recolección. 

Gulasch de setas:

Ingredientes: 100 gr de rebozuelos frescos, 100 gr de boletus, un diente de ajo (o medio ajete cortado en dos o tres trozos), una cucharadita de mantequilla, una cucharada de aceite de oliva, sal y pimienta, 200 ml de nata agria, 50 gr de parmesano, 50 gr de queso feta, albahaca.

Preparación: fríe las setas durante 10 minutos en el aceite y la mantequilla, añade el ajo picado. Salpimienta y añade los quesos rallados y la nata agria. Remueve hasta que el queso se funda y añade al final la albahaca muy picada (si es posible, utiliza albahaca fresca).

En el distrito de Zlatibor, en las cuencas de los ríos Morava y Rzava, se encuentra la ciudad de Arilje, conocida en todo el mundo por sus frambuesas. Serbia es el segundo país del mundo en producción de frambuesas, un fruto conocido como “oro rojo” por su valor culinario y nutricional. En el oeste de Serbia, este oro rojo se utiliza en zumos, siropes, cremas, helados, pasteles y tartas.

Pastel de frambuesa a la antigua:

Ingredientes para el pastel: las yemas de 6 huevos, 250 gr de harina, 50 gr de azúcar, 200 gr de mantequilla, una cucharadita de levadura.
Ingredientes para el relleno: las claras de 6 huevos, 300 gr de azúcar, 600 gr de frambuesas, 100 gr de nueces trituradas, una cucharadita de azúcar con vainilla.

Pastel de frambuesas
Preparación: precalienta el horno. Bate las yemas con el azúcar, añade la mantequilla y la harina mezclada con la levadura, amasa y repártelo en un molde. Hornea a 180º. Mientras el pastel está en el horno, bate las claras a punto de nieve con el azúcar y la vainilla. Cuando el pastel esté dorado, sácalo del horno y reparte las nueces sobre él. Pon las frambuesas por encima y cubre todo con el merengue. Reduce la fuerza del horno a 100º e introduce el pastel de nuevo. Estará listo cuando se forme costra en el merengue.

A cuatro kilómetros de Nova Varos se alza el monte Zlatar, que cuenta con el esquí y el parapente entre sus atracciones turísticas. La garganta del río Uvac se encuentra entre la falda norte de Zlatar y los montes del sur del macizo de Zlatibor. Esta región es única por su colonia de buitres leonados. El área que rodea la garganta del Uvac ha sido proclamada reserva especial de la naturaleza con el objetivo de proteger a esta especie. Entre las aves poco frecuentes que anidan en la zona se pueden ver águilas grises, búhos reales, treparriscos y martines pescadores. También hay mamíferos de la Lista Roja Europea como algunas especies de murciélagos y nutrias.

En cuanto a la comida, esta área es conocida por el queso de Zlatar, cuya receta no es ningún secreto, a pesar de lo cual, nadie es capaz hacerlo en ningún otro lugar. Solamente aquí hay tantos pastos y agua para que la leche que se produce genere un queso de tal calidad y aroma. Unos trucos adicionales son que las vacas son ordeñadas a mano, la ausencia de sustancias químicas y el uso de vasijas de madera. El queso de Sjenica se utiliza para prepara un buen número de platos locales. El gibanica de aquí es parecido al de otras regiones de Serbia, con la diferencia de que el hojaldre se prepara con harina de alforfón y se rellena con queso de Zlatar. 

Sudzuk Sjenica
El sudzuk Sjenica es un embutido local que se asemeja en forma a los meandros del río Uvac. Se prepara con carne y grasa de ternera, en una proporción de cuatro a uno. El sudzuk se ahúma en frío y luego se cura. De las faldas del monte Pester y de la meseta de Pester, donde se encuentran las ciudades de Sjenica y Novi Pazar, proviene el queso de Sjenica con su excepcional sabor y aroma. En la zona también se producen muy buenos pimientos y nata.

jueves, 12 de abril de 2012

Parque Nacional de Tara

La singularidad de Tara no está ni en la altura de sus riscos ni en su tamaño. Tara no entiende de cifras, pero esta montaña es tan vieja como el mismo cielo. Su línea de la vida atraviesa y rebosa la palma de la mano. Arrullada por los bosques de coníferas, entrecortada por arroyos, adornada por campos silvestres y cultivados, Tara tiene belleza para repartir. En sus tierras encontraremos todo un glosario de raras especies de flora y fauna que viven acompañadas de arroyos montaraces, cañones y lagos. Este patrimonio ha llegado inalterado hasta nuestros días gracias al celo con el que los lugareños lo han protegido, sabedores de que esta tierra es una de sus mayores riquezas. 

Tara se encuentra en la parte occidental de Serbia y pertenece al cinturón Dinarido interior. Tiene una longitud de 50 km., 22 km. de ancho y una altura media de 1.200 m. sobre el nivel del mar. El pico más alto, Koziji rid (“Roca de Cabra”), alcanza los 1.591 m.

Los atractivos de Tara son muchos. En ella se puede disfrutar de parajes naturales ecológicamente protegidos, de un sistema montañoso moderadamente elevado sobre el nivel del mar, estaciones de esquí –Predov krst (“Cruz de Predo”)- o un gran lago artificial –Perucac-. Tara, además de constituir uno de los paisajes más llamativos de Serbia, es considerada como uno de los lugares más espectaculares dentro de Europa y del mundo en general. 

Vista de Tara
 La zona cuenta con un Parque Nacional cubierto en un 80% por distintas especies de árboles, entre las que se encuentran abetos, cipreses y hayas. También alberga una extensa variedad de árboles autóctonos, como la picea omorika, o picea de Serbia - un avellano típico de la región-, el tejo o el acebo. Además, este Parque Nacional contiene una rica variedad de especies botánicas poco comunes: Derventa de Pancic, aquilegia de Nikolic, adenophora, corydalis amarilla, Pančićeva krupnolisna kozjača, euphorbia subhastata de Pancic, Daphne Blagayana Frey, peonias, helecho Blechnum spicant… Todas ellas fueron descubiertas por Josif Pancic (Panchich) en las laderas de Tara.

El bosque cuenta con una gran variedad de fauna. En ocasiones se pueden ver osos pardos y gamuzas, así como águilas y halcones volando en su cielo. También cabe destacar las más de 250 especies de hongos, entre las que se encuentra el hongo más peligroso de Europa.

La orografía del terreno de este Parque Nacional hace de él un punto muy atractivo para la realización de actividades de ocio al aire libre. Sus suaves desniveles son propicios para dar paseos a caballo, realizar senderismo y practicar numerosos deportes. Cuenta con 18 rutas diferentes, con una longitud total de 120 km., registradas en los mapas de montaña que se pueden adquirir en los diferentes puntos de información del Parque.

Además, Tara cuenta con un gran número de yacimientos arqueológicos que van desde la época neolítica hasta el Medievo. En ellos podemos encontrar desde los restos de la fortaleza medieval de Solotnik hasta el Monasterio Raca del siglo XIII, legado del rey Dragutin Nemanjic.

Para los amantes del ciclismo, cabe destacar la denominada Tarocicleta, compuesta por 27 rutas ciclistas. En total estas rutas recorren 420 kilómetros que permiten atravesar y disfrutar de hermosos paisajes.

ZAOVINE – PICEA OMORIKA DE PANCIC

En las cercanías de la aldea Zaovina encontramos un espectacular lago del mismo nombre. Este lago se originó gracias a la construcción de la presa Lazici en el río Beli Rzav.

Zaovina es célebre por ser el lugar en el que se encontró una nueva especie arbórea, la Picea omorika de Pancic. Este descubrimiento se realizó en 1875, en el caserío Djurici, de la mano del conocido botánico Josif Pancic, quien denominó a esta nueva especie de conífera Panciveva omorika (Picea omorika). 

Lago Zaovine
El lago Zaovine y el cañón Beli Rzav son unos lugares magníficos para la pesca. En ellos se pueden encontrar truchas californianas y de arroyo, chondrostomas, barbos…

Los miradores de Zmajevac, Bela Voda y Gavran son un perfecto enclave para descansar después de un largo paseo por los alrededores del lago. Cerca de 600 especies vegetales, 55 de las cuales se encuentran en la Lista Roja Preliminar de la flora de Serbia, y otras 15 son especies protegidas que por su rareza (flor de las nieves, sub-endemitas aquilegía de Nikolic, euphorbia campestre de Pančić, y representantes de la familia de las Orquidaceas) constituyen una riqueza botánica para Zaovina.

Otro punto clave es Ravna stena o Grad (“Roca Plana” o “Ciudad”), situado en el valle Belo Rzav. Se trata de un monumento natural de la época Kotromanic que cuenta con una particularidad, en él anida el halcón gris, una especie autóctona de los Balcanes. Zaovine es también el único hábitat natural de una especie endémica de saltamontes: el saltamontes de Pantic.

EL CAÑÓN DEL DRINA

El Cañón del Drina, conocido por los amantes del rafting, es uno de los cañones más profundos del mundo (en determinadas zonas llega hasta los 1.000 metros). En él podemos encontrar, además de la Omorika de Pancic, que ha sabido adaptarse a las inclinadas pendientes del cañón, el labiérnago negro, el carpe negro, el pino negro y el aciano de Derveta y Dobruina. En el cañón habitan distintas especies de animales como el oso pardo, característico del este de Bosnia y de la Serbia occidental.

El lago Perucac surgió a raíz de la construcción de la central hidroeléctrica de Bajina Basta. Sus orillas y playas invitan a la práctica de la natación, la pesca y la navegación en barca, canoas o en barcos de pedales.

En las cercanías de la aldea de Perucac discurre el que es posiblemente el río más corto del mundo. Tiene exactamente una longitud de 365 metros, y muchos dicen que el río Vrelo “tiene la longitud de un año”.